Si no era cortés irte sin despedirte
¿Por qué no nos dijiste ni un adiós?
Nadie me privará de escribirte
Que tus ojos no lo lean, lo hará tu corazón
La sonrisa que iluminaba tu boca se apagó
La luz que alumbraba nuestras vidas
Tu marcha es vinagre en la herida
Es del diminuendo de esta canción
De la bondad por bandera eras portador
El único que no era tu amigo fue el destino
Y no me cabe la menor duda, viejo amigo
Que de futuro tan aciago no eras merecedor
Sólo tú podrías secar este mar de lágrimas
El telón corrido de manera prematura
Lágrimas de tinta vierto en mi escritura
Agotado el clínex, me desahogo en páginas
Que de la tierra donde tu cuerpo descansa
Brotarán las flores más hermosas
Con tu alma flotando en sus aromas
Ambientando a tu pueblo, a tu casa
Un joven ángel ha partido hacia el cielo
Y su nombre es Alberto.